Compartamos nuestros saberes
1. ¿Dónde se educa?
Desde una perspectiva muy personal, se educa desde el seno de la familia, se educa en la sociedad y el entorno donde las personas nos desarrollamos y existe la educación formal, dada por la escuela y otras instituciones encargadas de brindar educación integral a las personas con miras a formar el tipo de ciudadano y sociedad que las naciones desean.
2. ¿Siempre que enseñamos algo a otras personas en el centro de formación profesional, estamos educando? ¿Por qué?
Las personas siempre son capaces de aprender; en los centros de formación profesional, las personas que se acercan a recibir capacitación reciben de nosotros los docentes, además de saberes de índole técnico para desempeñarse en alguna actividad, con miras a su inserción laboral, reciben competencias para la convivencia en sociedad y otro tipo de habilidades, por lo tanto nosotros como formadores colaboramos a la educación de todas estas personas.
3. ¿Siempre que enseñamos algo a otras personas en el centro de formación profesional, estas aprenden lo que pretendían que aprendieran? ¿Por qué?
No siempre las personas discentes aprenden lo que nosotros como formadores pretendemos, debido a las realidades y capacidades que cada persona tiene, las personas contextualizan sus conocimientos. Aunque todas las personas somos capaces de aprender, lo hacemos de una forma diferente, cada quien tiene un ritmo y una forma de aprendizaje, que no siempre se ajusta a la realidad de nuestras aulas.
4. En la formación profesional, ¿el hecho educativo se limita a la existencia de personas que enseñan y otras que aprenden?
El hecho educativo en la formación profesional, no puede limitarse a personas que enseñan y otras que aprenden, recordemos que el currículo es una integralidad de elementos, fuentes y fundamentos, donde si bien es cierto que dos de los principales autores son el estudiante y la persona docente, no obstante el contexto, las áreas del saber, las técnicas que se empleen en el proceso de enseñanza aprendizaje, entre otros, son de vital importancia para garantizar una educación de calidad. Por lo tanto el hecho educativo es una integralidad de factores que concatenados llevan al éxito los procesos de enseñanza aprendizaje.
5. La perspectiva de género es un factor que es tomado en cuenta para favorecer el desarrollo del hecho educativo?
La perspectiva de género esta orientada principalmente al logro equidad para ambos sexos, favorece el desarrollo del hecho educativo ya que permite la transformación de estereotipos tradicionales y la promoción de conductas y actitudes que permitan a las personas la convivencia en una sociedad con condiciones más equitativas, sin tratos discriminatorios.
Construyamos nuestra propia síntesis
La acción educativa en un centro de formación profesional
La educación esta muy vinculada con el acceso al trabajo, es esta la que permite que las personas tengan acceso a trabajos dignos, con los que puedan vivir y desarrollarse en sociedad. La formación profesional es uno de esos medios de educación para la formación para el trabajo.
Un centro de formación profesional cumple una importante misión en nuestros países al tratar de garantizar la disponibilidad de mano de obra calificada para los sectores productivos, mediante la capacitación de las personas en las diferentes áreas.
Las exigencias de la globalización, especialmente en lo referente a tecnología, lleva a los centro de formación profesional a estar en una alerta continua para tratar de ajustarse a los requerimientos de la aldea global.
Debido a estos factores y tomando en consideración que la globalización también trae consigo deshumanización, la acción de los centros de formación profesional debe de orientarse hacia una formación integral de las personas, donde se considere que estas son seres humanos que se desarrollan en un contexto, que viven realidades, necesitan desempeñarse satisfactoriamente en el ámbito laboral y además, tienen sentimientos y valores propios.
Para nadie es un secreto que hoy como nunca se necesita formar fomentando la solidaridad y la tolerancia, para que las personas sean capaces de trabajar en equipo en sus organizaciones y puedan desarrollarse en sociedad aportando lo mejor de sí mismos.
Desde de la óptica de la persona docente, este debe de ser capaz de interiorizar que representa para otras personas uno de los medios para lograr incorporarse al ámbito laboral, ser productivo para el país y auto superarse. Esto no significa que sea el ser superior de la relación, nosotros como personas que ejercemos la docencia, estamos llamados a ser guías y orientadores en los procesos de enseñanza aprendizaje, tenemos una cuota muy alta de responsabilidad en el desarrollo de la acción educativa y somos fuente de referencia y testimonio para muchas personas, no solo trasmitimos conocimientos, sino también valores y actitudes.
Como personas facilitadoras de procesos de enseñanza, los docentes estamos llamados a la actualización continua, a estimular y facilitar el aprendizaje significativo, a conocer como aprenden las personas, a esforzarnos para usar técnicas y metodologías que privilegien el logro de las competencias por parte de nuestros estudiantes. No debemos de olvidar que el aprendizaje y el pensamiento siempre están situados en un contexto cultural (Brunner, 1997).
Es importante recalcar, que aunque el docente es el guía que tutela la acción educativa en el aula, también recibe conocimiento de sus estudiantes, el docente no sabe todo y debe de ser receptivo para captar nuevos conocimientos, que muchas veces son aportadas por el discente; debe de tener una actitud de reflexión activa, para elogiar sus logros y mejorar aspectos débiles.
El estudiante por su parte es un sujeto activo que participa de los procesos de enseñanza, es uno de los principales actores del currículo; debido a sus características heredadas y aprendidas tiene una identidad y una realidad propia, es capaz de aprender, aunque no todos aprenden al mismo ritmo. Debe desempeñar un rol activo y colaborativo, siendo responsable de la construcción de su conocimiento, es importante que esté comprometido y motivado para un adecuado desarrollo de sus potencialidades en la acción educativa.
El conocimiento por su parte constituye la esencia de lo que se enseña, es la capacidad para convertir datos e información en acciones efectivas, su transmisión implica un proceso intelectual de enseñanza aprendizaje donde participan estudiantes, docentes y el entorno. El conocimiento carece de valor si permanece estático, por eso debe de ser transmitido y transformado según la realidad de las personas.
Los países y las personas pobres se diferencian de los ricos no sólo por tener menos capital, sino también por poseer menos conocimiento"
"La característica revolucionaria del conocimiento es que también el débil y el pobre pueden adquirirlo. El conocimiento es la más democrática fuente de poder" (Toffler, 1990)
Es el docente el llamado a ser el puente entre el conocimiento y el estudiante, utilizando los recursos que le proporcione la institución y los que el mismo pueda generar para el logro de aprendizajes significativos en las personas participantes de la formación.
Concluyendo, es el centro de formación un ente que se encarga de capacitar personas para las labores productivas que demandan las empresas, el docente es la persona llamada a ser guía de los procesos de enseñanza para que las personas participantes puedan acceder a educación y formación integral (saber, saber hacer y saber ser) que les permita incorporarse al trabajo, todo esto mediante un labor conjunta de responsabilidades y reciprocidad en la acción educativa, donde a fin de cuentas, ambos aprenden.
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Reflexionando sobre equidad de género
Recordemos que equidad de género es dar a cada quien lo que le pertenece, reconociendo las condiciones o características específicas de cada persona o grupo humano (sexo, género, clase, religión, etnia y edad). Reconocer la diversidad sin que ésta signifique razón para la discriminación.
La influencia del proceso educativo en la formación con equidad de género es de vital importancia para el cambio de los patrones socioculturales imperantes durante siglos, es importante que se visibilicen importantes actores de nuestras sociedades por años minimizados, se trata de que símbolos de la cultura, normativas y factores institucionales se modifiquen a partir de procesos de socialización y la educación para nivelar las relaciones de poder.
La principal invisibilizada a través de los tiempos ha sido la mujer, considerada sexo débil, incapaz de realizar muchas funciones que demandan esfuerzo físico y mental, relegada únicamente a funciones hogareñas, especialista en ser solo madre y ama de casa.
Las personas que desempeñamos la docencia tenemos la responsabilidad de lograr ambientes de aula con equidad de género, donde nosotros con nuestro currículo oculto y nuestra forma de dirigirnos a varones y mujeres pregonemos la igualdad en la diferencia, sin discriminar ni invisibilizar a alguno de los sexos.
Nuestro país, según el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, es pionera y cuenta con legislación que promueve la equidad de género, no obstante la brecha en el sector laboral sigue siendo un desafío “a pesar de mayores niveles de educación de las mujeres, las tasas de empleo femenino son bajas, la brecha salarial, la segmentación y segregación del mercado laboral continúan siendo un hecho y el desempleo femenino sobrepasa al desempleo masculino.”
Para logar la participación de los protagonistas del hecho educativo con equidad de género la institución y las personas docentes deben de procurar ambientes adecuados tanto a nivel de aula como institucionales, donde se brinde iguales oportunidades a ambos sexos, sin importar el ámbito donde la persona desee desarrollarse.
Para el hecho educativo, la equidad de género representa una ventaja ya que se logra la culturización que necesitamos para un cambio de actitud y a la vez un efecto multiplicador de lo que las personas logran incorporar en sus mentes. La importancia de la equidad de genero radica en reconocer que todas las personas somos capaces, sin importar el sexo.
Reflexión personal sobre las evidencias de aprendizaje
En esta unidad dedicada a las diversas concepciones del hecho educativo, fue de gran provecho para mí, para analizar mi función como persona docente y mi papel en la acción educativa, me ayudo a percibir que las personas no siempre aprenden todo lo que yo pretendo que aprendan y que en parte puede ser mi responsabilidad, donde es muy importante mi forma de realizar las cosas y el currículo oculto que proyecto, debe de existir una coherencia entre lo que hago y lo que digo, de esa forma el aprendizaje práctico coincidirá con el conceptual y no provocaré en mis estudiantes disonancia.
El hecho de tener la oportunidad de trabajar en una institución de Formación de renombre, como lo es el Instituto Nacional de Aprendizaje, representa para mí la ocasión de ser un ente generador de cambio desde mi labor educativa, e impulsar la formación con equidad de género, ejerciendo testimonio de ello y con un alto grado de responsabilidad.
Es importante que yo como persona docente me esfuerce cada día por estar actualizada para poder brindar formación para el trabajo de calidad, incorporando en una forma amplia y conciente el desarrollo del área socioafectiva y de valores tan necesaria para la integralidad de la educación que merecen las personas que acuden a los centros de formación.
Debo ser una docente conciente de que las personas que acuden a nuestros centros de formación viven una realidad y un contexto que debo incorporar a la práctica educativa, procurando estimular y facilitar el aprendizaje significativo, sin olvidar que los conocimientos no solo los aporto yo como mediadora del proceso sino también mis estudiantes.
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